Enfermedad pélvica inflamatoria (EPI)

Definición: Es una manera general de llamar a una infección de la cavidad uterina, trompas o de ovarios. También es llamada endometritis, ooforitis, salpingitis, etc.

Causa: La mayor parte de casos son causados por las mismas bacterias que causan las otras enfermedades de transmisión sexual (Chlamydia, Gonococo, Micoplasma). Aunque lo más frecuente es que esta enfermedad se origine por transmisión sexual, también estas estructuras también podrían infectarse luego de procedimientos quirúrgicos como el parto, un legrado uterino, aborto, colocación de DIU, biopsia de endometrio, etc.

Frecuencia: Se calcula que aproximadamente una de cada 10 adolescentes presenta un cuadro de EPI. Dado que se requiere un índice de sospecha muy alto para el diagnóstico y que a veces el cuadro clínico es muy vago, inespecífico o leve, los valores de prevalencia estén subestimados.

Factores de riesgo:

  1. Inserción de DIU
  2. Antecedentes de cualquier enfermedad de transmisión sexual
  3. Parejas sexuales múltiples
  4. No uso de preservativo
  5. Antecedentes de EPI
  6. Actividad sexual durante la adolescencia
  7. Consumo de drogas

Síntomas: Los síntomas de la EPI son muy inespecíficos. Los más frecuentes son la fiebre (aunque no siempre se presenta), dolor pélvico y flujo vaginal de color, consistencia u olor anormal. Otros síntomas que se pueden ver en la EPI son la coitorragia (sangrado después de las relaciones sexuales), sangrado menstrual irregular, micciones frecuentes, aumento de dolor con las reglas o la ovulación, náuseas o vómitos, relaciones sexuales dolorosas, etc. Es importante comentar que la principal razón por la que esta enfermedad es tan frecuente es porque muchas veces cursa sin síntomas, en un cuadro clínico silente (sobre todo cuando es causado por la Chlamydia).

Tratamiento: Cuando una EPI sin compromiso general importante es diagnosticada, se debe administrar tratamiento antibiótico de manera ambulatoria con seguimiento minucioso por parte del médico.  Cuando un caso es más grave y existe compromiso general, el tratamiento debe ser intrahospitalario y la posibilidad de tratamiento quirúrgico evaluada si el cuadro no mejora con los antibióticos únicamente.  Igualmente es importante tratar a la pareja sexual y además es esencial usar preservativos mientras no se acabe el tratamiento.

Complicaciones: La infección de los genitales internos ocasiona su inflamación y cicatrización. Estos procesos pueden tener consecuencias como el dolor pélvico crónico, embarazo ectópico e infertilidad, incluso si están bien tratados. Es por esto que ante la más mínima duda de encontrarnos frente a una paciente con EPI se le debe dar tratamiento