Día Mundial de la Prematuridad
(17-11-2015)

El nacimiento prematuro es aquel que se produce antes de las 37 semanas completas de gestación. Se trata de una de las primeras causas de mortalidad en recién nacidos a nivel mundial y un problema que ha ido aumentando en los últimos años.

La OMS estima que anualmente unos 15 millones de bebés nacen antes de llegar a término. En Europa, el 10% de los nacimientos se producen de manera prematura, y en España este porcentaje se sitúa en el 6%.

Muchas veces se desconoce la causa de un parto prematuro, pero hay varios factores de riesgo que hay que tener en cuenta: obesidad, diabetes, hipertensión, tabaquismo, algunas infecciones, edad tardía de la madre o embarazo múltiple.

Por ello, es importante llevar hábitos de vida saludables durante el embarazo, aunque puede haber otras causas, como malformaciones uterinas, que también provoquen un parto antes de tiempo.

Los bebés prematuros corren el riesgo de desarrollar discapacidades en función del grado de prematuridad, la calidad de la atención y los cuidados recibidos en el parto. Por ello necesitan cuidados médicos especiales durante las semanas o meses posteriores al nacimiento.

Pero afortunadamente, la viabilidad de un bebé prematuro ha aumentado también en los últimos años, y según un estudio de la Sociedad Española de Neonatología, el 55,7% de los bebés nacidos en la semana 25 logran sobrevivir sin secuelas graves.