La donación de óvulos, un gesto cada vez más necesario (01/09/16)

Actualmente en Catalunya ya se están realizando más tratamientos de fecundación in vitro con óvulos de donante que con óvulos propios de las pacientes. Es por todo ello que la donación de óvulos es un gesto cada vez más necesario, aunque no todo el mundo conoce exactamente en qué consiste este proceso

Actualmente en Catalunya ya se están realizando más tratamientos de fecundación in vitro con óvulos de donante que con óvulos propios de las pacientes. Esto ocurre principalmente porque las mujeres retrasan cada vez más el momento para buscar un embarazo. En centros de referencia como Institut Marquès, la media de edad de las mujeres que son atendidas en primeras visitas es de 41 años.

Es por todo ello que la donación de óvulos es un gesto cada vez más necesario, aunque no todo el mundo conoce exactamente en qué consiste este proceso.

Por ejemplo, ¿es algo doloroso? En absoluto. La donación de óvulos no causa dolor, tan sólo unas molestias mínimas parecidas a las que se pueden tener durante una menstruación. El proceso implica la necesidad de un tratamiento hormonal mediante inyecciones que se administra la misma donante en su propia casa tras las indicaciones de un especialista del centro médico. El tratamiento dura entre 10 y 15 días y posteriormente se valora la respuesta a la medicación.

El siguiente paso es la punción ovárica. Esta intervención se realiza en quirófano bajo sedación, pero vía vaginal y por aspiración, sin ninguna incisión. La punción dura unos 20 minutos. Posteriormente hay que permanecer unas horas de reposo en el centro y durante el resto del día en casa.

Previo a todo este proceso, la donante se somete a una revisión ginecológica completa y a una analítica con serología, pruebas genéticas y un test psicológico.

Donar compensa

La mayoría de las donantes afirman realizar este gesto motivadas sobre todo por la posibilidad de poder ayudar a otras mujeres a ser madres. Es por tanto una acción cada vez más solidaria. Aun así, la legislación española permite compensar económicamente a las donantes por los inconvenientes derivados del proceso, que pueden alterar su día a día de manera puntual. En Institut Marquès esta compensación es de 1.000 euros la primera vez, 1.100 euros por un segundo ciclo y 1.200 por el tercero.

La ley establece, eso sí, que una donante no puede realizar más donaciones a partir del sexto nacimiento producido gracias a sus óvulos.