La importancia del ácido fólico para el embarazo (16/02/16)

El ácido fólico es una vitamina esencial indispensable para prevenir defectos del tubo neural que pueden causar anomalías como la espina bífida o anencefalia. Por eso los ginecólogos recomiendan tomar un suplemento diario de esta vitamina antes y durante los primeros meses de gestación.

El ácido fólico es una vitamina esencial indispensable para prevenir defectos del tubo neural que pueden causar anomalías como la espina bífida o anencefalia. Por eso los ginecólogos recomiendan tomar un suplemento diario de esta vitamina antes y durante los primeros meses de gestación.

Un estudio publicado en la revista British Medical Journal plantea que quizá esta medida preventiva debería ser obligatoria, como ocurre en Estados Unidos, ya que en los últimos 20 años no se ha conseguido disminuir significativamente la tasa de embarazos afectados por esta anomalía.

Actualmente en Europa aún se producen unos 5.000 embarazos afectados por este tipo de anomalías.

“Todavía hay mujeres que no toman el ácido fólico adecuadamente, además de que evidentemente hay embarazos que no son planificados”, explica la Dra. Esther Valladares, ginecóloga de Institut Marquès.

Los expertos recomiendan una consulta preconcepcional y destacan la importancia de empezar a tomar ácido fólico tres meses antes de quedarse embarazada,  ya que “el tubo neural se cierra entre las semanas seis y la ocho de gestación, y si esto no se produce correctamente, el bebé puede quedar afectado por espina bífida o anencefalia”.

Estas anomalías pueden provocar daños neurológicos importantes en el bebé, como pérdida de fuerza y de sensibilidad en los miembros inferiores, así como alteraciones en el control de esfínteres.

La ingesta de ácido fólico antes y durante el embarazo reduce en un 70% las posibilidades de sufrir defectos del tubo neural.

La cantidad diaria de ácido fólico recomendada para la mujer sin antecedentes de defectos del tubo neural es de 0,4 miligramos al día.

Además, los suplementos pueden combinarse con alimentos ricos en ácido fólico, como las espinacas, acelgas, la lechuga, el brócoli, los espárragos o las lentejas.