Pruebas y diagnóstico
El estudio de fertilidad femenino consiste en un conjunto de pruebas médicas que permiten conocer el estado reproductivo de la mujer y detectar posibles causas que dificulten el embarazo.
Se recomienda acudir a una clínica de fertilidad cuando:
El diagnóstico precoz es clave para prevenir la esterildiad y aumentar las probabilidades de embarazo.
Gracias al estudio de fertilidad femenino, el equipo médico puede obtener una visión completa del funcionamiento ovárico, hormonal y uterino, y así establecer el tratamiento personalizado que más se adapte a cada paciente.
Realizar un estudio de fertilidad permite:
Permite valorar el útero, los ovarios y el recuento de folículos antrales, indicador de la reserva ovárica.
Se analizan hormonas relacionadas con la ovulación y la calidad ovárica:
Prueba radiológica o ecográfica para comprobar si las trompas de Falopio están permeables y valorar la cavidad uterina.
En algunos casos se realizan estudios genéticos, inmunológicos o de coagulación para un diagnóstico más completo.
Tras las pruebas, el equipo médico interpreta los resultados de forma personalizada y recomienda el tratamiento más adecuado: inseminación artificial, fecundación in vitro, ovodonación u otras técnicas específicas según cada caso.
Cada diagnóstico es único, por lo que el estudio de fertilidad es el primer paso para diseñar un plan de tratamiento a medida, adaptado a las necesidades y características de cada paciente. Este enfoque individualizado permite optimizar las posibilidades de éxito y ofrecer una atención médica integral, basada en la evidencia científica y en el acompañamiento emocional durante todo el proceso.
La mayoría de las pruebas pueden realizarse en uno o dos ciclos menstruales.
La ecografía y los análisis hormonales son indoloros. La histerosalpingografía puede causar molestias leves, similares a un cólico menstrual.
Algunas pruebas, como los análisis hormonales, deben realizarse en días concretos del ciclo menstrual. El especialista indicará el mejor momento.
A partir de los 35 años es aconsejable, aunque puede realizarse antes en mujeres con antecedentes médicos o que quieran preservar óvulos.
Lo ideal es realizar un estudio completo de la pareja. En el caso masculino, se hace un seminograma.
En Institut Marquès, contamos con un equipo de médicos especialistas y un laboratorio de Reproducción Asistida de referencia.
El estudio de fertilidad femenino es el primer paso para diseñar el tratamiento más adecuado para ti.
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