Pacientes que han confiado en Institut Marquès comparten su camino hacia la maternidad.
Detrás de cada tratamiento hay emociones, decisiones importantes y un acompañamiento constante. En esta página reunimos testimonios reales de pacientes que han vivido su experiencia en Institut Marquès.
Somos una pareja, ya no muy jóvenes, con un largo y tortuoso camino lleno de intentos fallidos de FIV a nuestras espaldas.
Recorrimos media Italia, clínicas públicas y privadas que nos aseguraban que, al no tener mayores problemas de fertilidad, seguramente, podríamos cumplir nuestro sueño de ser padres a través de sus tratamientos. Durante 10 largos años confiamos en los especialistas de infertilidad, pero sin éxito. Entonces, buscando en la red las mejores clínicas europeas, dimos con el Instituto Marquès y nos pusimos en contacto con ellos.
En la primera entrevista telefónica, fueron muy amables, profesionales y, lo más importante, muy directos. Recopilaron nuestra documentación médica y, tras estudiarla, volvieron a ponerse en contacto con nosotros para decirnos que estaban listos para un nuevo intento.
Esta vez, sin embargo, a diferencia de las otras clínicas, nos explicaron que la certeza absoluta de embarazo no existía, aunque según ellos las probabilidades eran altas.
Empezamos la preparación con la medicación prescrita y luego viajamos a Roma para monitorear el proceso. En cuanto consideraron que estábamos preparados, se pusieron en contacto con nosotros para decidir la fecha de la transferencia. Pueden imaginarse el resto de la historia.
Hoy tenemos a nuestro bebé, sano y precioso. Muchas gracias a la Dra. Milani, a su equipo, al Dr. Noto y a sus colaboradores, y, por último, pero no por ello menos importante, al Departamento de Comunicación, que nos apoyó y nos aguantó (en el verdadero sentido de la palabra). Gracias de nuevo por ayudarnos a hacer realidad nuestro sueño.
Giuseppe y Tiziana
(Roma, mayo 2023)
Tras la recomendación de dos clínicas por parte de nuestro ginecólogo francés, ¡decidimos lanzarnos a la conquista de España!
La primera clínica nos vendió un sueño. Francamente, parecía una mala película de serie B, con diálogos incoherentes y momentos dignos de una sitcom fallida… Y ahí es donde entró la segunda clínica. Todo era fluido, comprensible y, sobre todo, ¡sin dramas en el horizonte! ¡Habíamos encontrado a nuestros compañeros de viaje ideales!
Llegamos a la primera visita con los ojos brillantes y el corazón palpitante. A mi pareja, que es músico, le encantó saber que los embriones a veces tenían derecho a conciertos privados en los pasillos del laboratorio. Un ambiente zen justo antes y después de la transferencia, gracias a una sesión de acupuntura in situ. El día D, nos recibieron como a verdaderos VIP en pequeñas habitaciones individuales, con nuestros nombres de pila escritos en la puerta. Nos sentimos realmente mimados. Pudimos dar las gracias a todo el equipo al irnos y entregar una pequeña nota a nuestra donante, que nos regaló 4 “colibríes”. Y cada vez que nace un bebé, plantan un árbol con el nombre del bebé. Hay algo mágico en un pequeño pensamiento “verde” para nuestro pequeño, ¿verdad?
Así que sí, puede que penséis que todo esto es demasiado «comercial»… Pero, francamente, el equipo de Institut Marquès de Barcelona ha demostrado una amabilidad pocas veces vista en el mundo médico francés. Son nuestros superhéroes de la Reproducción Asistida.
Desde el inicio de nuestra aventura con ellos, han estado muy presentes y han respondido a todas nuestras peticiones y preguntas. Y después de mi aborto espontáneo y del fracaso de la 2ª transferencia, nuestra asistente médica nos envió correos electrónicos regularmente para saber cómo estábamos. Nos sentimos como si tuviéramos nuestro propio club de fans.
Estamos impacientes por continuar esta épica aventura con la Dra. Mallafré y su equipo. Institut Marquès nos ha regalado un verdadero rayo de esperanza en nuestros planes de formar una familia.
¡Gracias y un abrazo a todo el equipo!
Alex
(Marsella, junio 2023)
Nos gustaría dar las gracias al Dr. Borja Marquès y a su equipo por la gran atención y servicio que recibimos en Institut Marquès Barcelona.
El enfoque sereno y la confianza en el éxito del Dr. Marquès fueron vitales para nuestra propia convicción. Respondían a cualquier inquietud y preocupación (¡y créannos que teníamos muchas!) y como resultado tenemos el bebé más maravilloso, que adoramos.
En cuanto entramos en el edificio nos quedamos asombrados con las instalaciones y la calidad del tratamiento. Es realmente uno de los más avanzados de Europa.
Gracias, Dr. Borja, Reitse y el resto del equipo por el trato estelar y la atención individualizada que nos habéis proporcionado. Recomendamos encarecidamente la clínica a todo aquel que esté buscando formar una familia.
Samantha e Ian
(Liverpool, junio 2023)
Sin duda, la mejor elección que tomamos fue entregar nuestra ilusión a manos del Dr. Borja Marquès y su equipo.
A pesar de las dificultades del camino, siempre hubo una mirada amable, cariño en cada palabra y, sobre todo, una ayuda que, a pesar de la situación, siempre llegó desde la parte más humana, cosa que es de agradecer. Los detalles que tuvo el Dr. Borja y la paciencia y cariño que caracterizan a cada miembro de su equipo han hecho que la experiencia haya sido más fácil de llevar. ¡Mil veces gracias por hacer nuestro sueño realidad!
Mireia
(Barcelona, julio 2023)
Antes de elegir Institut Marquès Barcelona, quise tomarme el tiempo de consultar también con otras clínicas. Necesitaba entender en quién confiar de verdad, con tranquilidad y seguridad. Y puedo decir de corazón que esta fue la clínica que más me impresionó desde el primer contacto.
Lo que percibí de inmediato fue un nivel altísimo de profesionalidad, acompañado de algo que para mí marca realmente la diferencia: amabilidad, empatía, atención al detalle, transparencia y humanidad. En ningún momento me sentí “un número” ni un caso más que gestionar. Me sentí escuchada, respetada y acompañada de forma auténtica, paso a paso.
Soy una mujer soltera y acudí a este centro para hacer realidad un proyecto de vida muy importante para mí, vivido con amor y conciencia. Al ser joven, estar sana y no tener problemas específicos, la doctora me recomendó un tratamiento de inseminación intrauterina, explicándomelo todo con gran claridad y honestidad, sin generar expectativas irreales.
Después de realizar todas las pruebas y análisis necesarios, incluidos los del matching genético, acudí a la clínica y me sometí a la inseminación intrauterina… y con una enorme alegría puedo decir que me quedé embarazada en el primer intento.
Hoy estoy viviendo un embarazo maravilloso: mi hija está perfectamente sana y yo me siento profundamente feliz y agradecida.
Durante todo este proceso me he sentido realmente acompañada y cuidada con una gran amabilidad por parte de todo el equipo: asistentes, médicos y cada persona con la que he tenido contacto. Todas mis preguntas han recibido siempre respuestas rápidas, claras y tranquilizadoras. Son personas excepcionales, competentes y cercanas, capaces de hacerte sentir en buenas manos en un momento tan importante y delicado.
Recomiendo Institut Marquès Barcelona de todo corazón a quien quiera emprender este camino y desee sentirse acompañada con respeto, honestidad y un cuidado genuino. Para mí ha sido una experiencia que llevaré conmigo para siempre.
Maria Laura
(Milán, marzo 2025)
Quiero compartir la historia de cómo nació nuestra hija Jimena. Empezó mucho antes de que la tuviéramos en brazos. Empezó con el deseo, con la ilusión… y también con la espera. Fueron tiempos de intentarlo y de preguntarnos por qué no llegaba, de sostenernos mutuamente sin perder la esperanza.
Hasta que un día tomamos una decisión importante: pedir ayuda. Dar ese paso no fue fácil, pero sí necesario. Empezamos a informarnos, a visitar clínicas, a escuchar distintas opiniones… hasta que llegamos al Institut Marquès. Y algo cambió.
Allí conocimos al doctor Carles Catllà. Desde el primer momento, no solo nos orientó con profesionalidad, sino con una cercanía y sinceridad que nos llegó al corazón. Pero no fue solo él; fue el ambiente, la energía del lugar. Había algo especial, como si ya lo conociéramos, como si ese espacio nos estuviera esperando. Nos sentimos arropados, comprendidos y en casa.
Cuando empezamos el proceso, cada visita tenía su propia mezcla de emociones. Al principio, los nervios eran inevitables, pero bastaba cruzar la puerta para que todo cambiara. La calma llegaba, la confianza crecía y sentíamos que estábamos en el camino correcto.
Y entonces llegó el 27 de abril, el día de la transferencia del embrión. Un día que se quedó grabado para siempre en nosotros. Recuerdo caminar por aquel pasillo que llevaba al quirófano… y leer “el camino de la felicidad”. Y así lo sentimos, como si cada paso nos acercara a algo muy grande. Ese fue el inicio de todo.
Después vinieron diez días de espera. Diez días largos, intensos, llenos de ilusión y de miedo al mismo tiempo. Hasta que llegó el 7 de mayo. Volvimos a la clínica, nerviosos como nunca. A mí me temblaban las piernas. El corazón iba más rápido de lo normal.
Y entonces apareció el doctor Carles, con los brazos abiertos y con una noticia que cambió nuestras vidas para siempre. ¡Estábamos embarazados!
No hay palabras suficientes para describir ese momento. Lloramos, reímos, nos abrazamos… todo a la vez. Era felicidad pura.
En ese camino también estuvo Verónica, Vero, que nos acompañó con una cercanía increíble. Siempre atenta, siempre presente. Recuerdo especialmente su emoción cuando le dimos la noticia. Lo vivió con nosotros como si también fuera parte de su historia. Y, en cierto modo, lo es.
Hoy miramos atrás y solo podemos sentir GRATITUD. A todo el equipo, a cada persona que formó parte de este camino, por hacerlo tan humano, tan especial.
Y, sobre todo, miramos a Jimena, nuestra hija, nuestro sueño hecho realidad, y entendemos que todo, absolutamente todo, nos llevó hasta ella.
Siempre os recordaremos con una sonrisa y con un cariño inmenso. Habéis dejado una huella para siempre en nuestra familia.
Con todo nuestro corazón, gracias por tanto.
Sara
(Barcelona, abril 2026)
7 años. Esperanza, pérdidas, resiliencia... y no rendirse.
El camino no fue fácil: varios tratamientos, momentos difíciles y muchas preguntas sin respuesta. Hasta que encontraron algo que lo cambió todo: un equipo que no solo trata, sino que acompaña de verdad.
Con la Dra. Benigna y su equipo, cada paso fue explicado, cada miedo escuchado y cada decisión tomada con cuidado y humanidad.
Porque en Reproducción Asistida, la experiencia médica importa. Pero también cómo te sientes durante el proceso.
Hoy, su histotria tiene un nuevo capitulo: son padres.
¡Gracias por confiar!
Mariangela
(Roma, abril 2026)
Un miembro de nuestro equipo se pondrá en contacto contigo pronto a través de tu método de comunicación preferido.