En esta entrevista, la Dra. Kristina Portela aclara qué hay de cierto en los principales mitos sobre miomas, adenomiosis, pólipos, endometrio y otras alteraciones uterinas, explicando su impacto real en la fertilidad y en los tratamientos de reproducción asistida.
Las alteraciones del útero pueden interferir en la implantación del embrión o aumentar el riesgo de aborto, aunque no todas tienen el mismo impacto ni requieren tratamiento.
Entre las más frecuentes se encuentran:
Su diagnóstico adecuado es clave para definir la mejor estrategia en cada caso.
Falso. La necesidad de cirugía depende del tipo, tamaño y localización. Los miomas submucosos suelen requerir tratamiento, mientras que otros no siempre interfieren en la fertilidad.
Falso. La causa más habitual es embrionaria. Aun así, el endometrio debe tener un grosor adecuado para permitir la implantación.
Sí. Un endometrio excesivamente grueso sin patrón adecuado puede indicar alteraciones que deben estudiarse.
Falso. Puede influir en la fertilidad, pero muchas mujeres consiguen embarazo, tanto de forma natural como mediante tratamientos.
Falso. Generalmente no afectan directamente, aunque pueden aumentar el riesgo de aborto.
Falso. También puede estar relacionado con infecciones. Su tratamiento depende de la gravedad.
Verdadero. Es una de las malformaciones uterinas más asociadas a pérdidas gestacionales recurrentes.
Falso. La ecografía 3D permite un diagnóstico más preciso de muchas alteraciones.
Sí. Al ser dependiente de estrógenos, suele mejorar cuando disminuyen los niveles hormonales.
Sí. Es fundamental tratar cualquier alteración antes de una transferencia embrionaria, independientemente del origen del embrión.
Falso. Es una técnica prometedora, pero todavía no cuenta con evidencia científica sólida.
Falso. Son condiciones distintas, aunque ambas pueden influir en la fertilidad.
Falso. En algunos casos, especialmente complejos, puede afectar a la implantación.
No todas las patologías requieren tratamiento inmediato. La indicación depende de:
Una valoración individualizada permite decidir si es necesario intervenir antes de buscar el embarazo.
Las patologías uterinas pueden influir en la fertilidad, pero no siempre impiden el embarazo. Con un diagnóstico adecuado y un enfoque personalizado, muchas de estas condiciones pueden tratarse eficazmente, mejorando las posibilidades de éxito.
Ante cualquier sospecha, es importante realizar una evaluación completa para determinar el mejor abordaje en cada caso.