El 25% de nuestras pacientes sufren infertilidad debido a la Endometriosis

El principal síntoma de que la mujer puede sufrir endometriosis puede confundirse con los dolores menstruales, lo que aumenta la dificultad de su diagnóstico. Se focaliza en un fuerte dolor en la parte inferior abdominal en diferentes circunstancias

Hoy (14/03/2017) se celebra el Día Mundial de la Endometriosis, una enfermedad crónica que afecta al tejido endometrial del aparato reproductor femenino y que puede provocar alteraciones de la función reproductiva y, en consecuencia, perjudicar la fertilidad. Esta es la causa de infertilidad en el 25% de nuestras pacientes.

El principal síntoma de que la mujer puede sufrir endometriosis puede confundirse con los dolores menstruales, lo que aumenta la dificultad de su diagnóstico. Se focaliza en un fuerte dolor en la parte inferior abdominal en diferentes circunstancias; antes o durante la menstruación (así como en períodos intermenstruales), durante o después de las relaciones sexuales o al orinar. En una exploración ginecológica, un médico también puede percibir la posibilidad de que la paciente padezca endometriosis identificando anormalidades en los ovarios. Todos estos síntomas pueden ser causados por otras patologías, pero en caso de sufrirlos será recomendable visitar al ginecólogo.

La endometriosis se produce cuando células de un tejido llamado endometrio, que recubre la cavidad uterina, crece fuera de él, desarrollándose en otros órganos. Este tejido puede romperse y provocar sangrados, afectando más comúnmente los ovarios, las trompas de Falopio y el intestino.

Lamentablemente la endometriosis no se puede prevenir, pero puede tratarse de diferentes maneras. El tratamiento más adecuado depende de cada caso, en función de los síntomas que padece la mujer y de si quiere quedarse embarazada en el futuro. Las primeras opciones para su tratamiento son los analgésicos o, en los casos en que las mujeres no tengan intención de ser madres en un futuro, los anticonceptivos y las hormonas que interrumpen el periodo menstrual. En éste último caso, la mayoría de los médicos recomiendan que las mujeres sigan este tratamiento durante un año como máximo, ya que alargarlo puede tener efectos secundarios.

En los casos en que el dolor pélvico crónico no mejora con estos tratamientos, cuando las endometiromas son muy grandes o cuando existen implantes endometriósicos en el tabique rectovaginal, se debe recurrir a la cirugía. El doctor Carles Catllà, del equipo de Institut Marquès, afirna que “si es necesario optar por esta opción hay que recordar que, aún en manos expertas, la cirugía disminuye la reserva ovárica. Por este motivo recomendamos, en mujeres con deseos de gestación, que valoren la posibilidad de vitrificar ovocitos antes de proceder a la cirugía”.

Hay varios factores que pueden aumentan las posibilidades de padecer endometriosis como tener un Índice de Masa Corporal bajo, no tener hijos, tener la primera menstruación a una edad temprana o la menopausia a una edad tardía, tener ciclos menstruales cortos o también anomalías mullerianas. Además también existe una asociación directa con un contaminante ambiental llamado dioxina que se encuentra en algunos países industrializados.

Queda un largo camino por recorrer para entender la endometriosis, una enfermedad relativamente frecuente y sin embargo no demasiado conocida, y, así, poder mejorar su tratamiento y pronóstico, el objetivo de todos. A lo largo de todo este mes de marzo diferentes asociaciones organizan actividades en muchas ciudades para que la población tome conciencia sobre esta enfermedad.

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