¿Qué estudios o pruebas diagnósticas se realizan cuando una mujer menor de 37 años ha sufrido abortos de repetición a pesar de tener una buena reserva ovárica? El Dr. Jordi Suñol, especialista en reproducción asistida de Institut Marquès, lo explicará este domingo en la ciudad italiana de Florencia

¿Qué estudios o pruebas diagnósticas se realizan cuando una mujer menor de 37 años ha sufrido abortos de repetición a pesar de tener una buena reserva ovárica?

El Dr. Jordi Suñol, especialista en reproducción asistida de Institut Marquès, lo explicará este domingo en la ciudad italiana de Florencia en una jornada organizada por la asociación Strada per un Sogno, que apoya a personas con problemas de infertilidad.

Las pruebas clásicas de estudio en estos casos se orientan a descartar un origen hormonal, infeccioso, anatómico e inmunológico, pero con frecuencia (aproximadamente el 50% de los casos) no se llega a un diagnóstico  definitivo y la paciente puede sufrir de nuevo un aborto.

Esto es especialmente preocupante- apunta el Dr. Suñol- porque “cuando una paciente ha tenido dos abortos o más y no se ha diagnosticado y tratado el problema,  las probabilidades  de que se repita otro aborto son elevadas y se van incrementando de forma exponencial en posteriores ciclos”

Así, lo habitual en estos casos es repasar las pruebas diagnósticas sobre receptividad del endometrio, estudiar el factor masculino (calidad del semen), descartar factores autoinmunes que afecten a la coagulación de la sangre y analizar posibles alteraciones vasculares que también acaban interrumpiendo la evolución del embarazo.

En algunos casos se puede valorar la aplicación e terapias preventivas con Corticoides, Heparina o Aspirina.

Cuando los abortos de repetición se producen en mujeres mayores de 37 años, las pruebas se centran más en la calidad ovárica y en el diagnóstico genético  preimplantacional del embrión. En estos casos, también hay que valorar la posibilidad de que la mujer reciba óvulo de donante.