Déficit de testosterona

Déficit de testosterona

¿Qué es el déficit de testosterona?

A diferencia de lo que ocurre en la mujer, la edad avanzada en el hombre no comporta la pérdida de la capacidad fértil (producción de espermatozoides) ni cambios hormonales de forma constante. No obstante, entre el 20 y el 40% de hombres mayores de 50 años presentan una disminución en los niveles de testosterona (hormona masculina), pudiendo dar lugar a diversos síntomas. A esta entidad clínica se le denomina en la actualidad “síndrome del déficit de Testosterona”.

La testosterona tiene muchas funciones. Es fundamental para el deseo sexual y la erección, para los huesos, los músculos, el cerebro y muchas otras partes y funciones del organismo. La falta de testosterona puede disminuir el deseo sexual, la calidad de la erección, la fuerza muscular y el rendimiento intelectual y aumentar los depósitos de grasa, las posibilidades de fracturas óseas y de alteraciones del estado de animo (irritabilidad, dificultad para concentrarse, mal humor, insomnio, depresión, etc.). Junto al descenso de la testosterona también pueden verse alteradas otras hormonas (FSH, LH, tiroxina, hormona del crecimiento, melatonina, etc.) originando otros tipos de alteraciones.

¿Qué síntomas pueden presentarse en el síndrome del déficit de testosterona?

Sexuales

  • Disminución del deseo sexual.
  • Disminución del volumen de semen.
  • Disminución de la calidad y frecuencia de las erecciones.
  • Disminución de las erecciones nocturnas.
  • Disminución de la calidad del orgasmo.

Neurológicos

  • Fatiga.
  • Pérdida de vitalidad.
  • Lentitud en los procesos mentales.
  • Pérdida de memoria.
  • Dificultad de concentración.
  • Pérdida de la capacidad de orientación espacial.

Locomotores

  • Dolor muscular y articular.
  • Disminución de la masa muscular.
  • Disminución de la fuerza muscular.
  • Degeneración artrítica.
  • Disminución de la densidad mineral ósea (fracturas).

Psíquicos

  • Depresión.
  • Pérdida de autoconfianza.
  • Autoimagen negativa.
  • Irritabilidad.
  • Ansiedad.
  • Insomnio.

Vasomotores

  • Sofocos.
  • Sudoración.
  • Taquicardia.
  • Cefaleas.
  • Frialdad de extremidades.

Constitutcionales

  • Envejecimiento prematuro.
  • Aumento de la grasa corporal y visceral: enfermedad cardiovascular y resistencia a la insulina
  • Ginecomastia (desarrollo de las mamas).
  • Fragilidad del vello y del cabello.
  • Sequedad / atrofia cutánea.
  • Cambios en la voz.

¿Cómo se trata el déficit de testosterona?

Cuando se demuestra que existe una testosterona baja y algunos de los síntomas característicos, debe realizarse un tratamiento sustitutivo con testosterona ya sea mediante la aplicación diaria de un gel en la piel de los hombros, espalda o abdomen, parches o mediante una inyección intramuscular que se aplica cada 3 meses.

Estos tratamientos son eficaces y seguros si siguen los controles médicos y analíticos pertinentes, cada 3 meses el primer año y posteriormente con una periodicidad anual.

¿Cuándo se debe consultar?

Es aconsejable que consulten los varones por encima de los 50 años que aprecien cambios en el deseo o en la función sexual y fundamentalmente cuando estos se asocian a los síntomas mencionados, especialmente a una falta de energía, a tristeza y malhumor, a problemas de rendimiento intelectual o a la disminución de la fuerza y/o resistencia, del disfrute de la vida y de la capacidad de trabajo.