Cinco hábitos de vida a seguir si padeces diabetes gestacional

Hoy, 14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes Gestacional, queremos recordarlos para aquellas mujeres que se encuentren en esta situación

La diabetes gestacional es aquella que se diagnostica por primera vez durante el embarazo. Independientemente de si es al principio, pasados unos meses o en el tramo final de la gestación. Los efectos que tiene en la paciente tampoco cambian demasiado en función de los valores de las glucemias analizadas o de la necesidad de usar insulina. Eso sí, una vez se ha detectado que la futura mamá tiene diabetes gestacional, su ginecólogo la derivará a la Unidad de Diabetes, que realizará la valoración de la situación y determinará si es necesario someterse a tratamiento dietético o con insulina durante el embarazo.

La paciente tiene que ser muy estricta con todos los controles de sangre antes y una hora después de todas las comidas, y con los realizados mediante autocontrol glucémico capilar y glucemia capilar mediante glucómetro. Vigilando estos resultados la situación es fácilmente controlable. Pero, aun así, no está de más tener presentes cinco hábitos de vida que ayudarán a convivir durante el embarazo con la diabetes gestacional. Hoy, 14 de noviembre, Día Mundial de la Diabetes Gestacional, queremos recordarlos para aquellas mujeres que se encuentren en esta situación.

Dieta normocalórica

Cuando se padece diabetes gestacional, lo más importante es tener en cuenta muchos detalles de la alimentación que hay que vigilar con mucha precisión, como por ejemplo el aporte calórico que hay que ingerir. La dieta para pacientes diabéticas es normocalórica, compuesta por un margen entre 1700 y 2500 Kcal al día.

Composición de la alimentación

Un 20% de la alimentación tiene que estar constituida de proteínas, un 25% de grasas y un 55% de la misma de hidratos de carbono, potenciando la fibra, que retrasa el vaciamiento gástrico y la absorción intestinal, y disminuyendo todo lo que se pueda el colesterol y los ácidos grasos saturados y poliinsaturados.

Incremento de peso

Hay que tener en cuenta que el incremento de peso tiene que estar entre los 9 y los 10 quilogramos, o no inferior a los 7 en los casos de pacientes con sobrepeso.

Intervalo entre comidas

Además de la báscula para pesar los ingredientes que se comen y controlar estrictamente el peso de la futura madre, el reloj es el otro objeto que gana importancia en estos casos. No deben pasar más de 8 horas de ayuno nocturno y, entre ingestas, hay que mantener un intervalo de 3 horas, o media hora más después de la comida principal.

Ejercicio físico

Y como ya es habitual, la última recomendación que queremos transmitir es la de practicar ejercicio. Permite aumentar el consumo de glucosa y, en los casos que sea necesaria, mejorar la sensibilidad a la insulina. Caminar durante 40 minutos o una hora al día es ideal, así como también ejercitar las extremidades superiores, por ejemplo haciendo piscina, actividades que afectan en menor medida al útero, desencadenando contracciones y disminuyendo su oxigenación. Esta recomendación es la única entre los 5 hábitos comentados que, en algunas situaciones, se puede limitar. Las causas que pueden llevar a disminuir el ejercicio son la posible aparición de dinámica uterina y la disminución de la oxigenación fetal.

Las mujeres a las que se les ha diagnosticado diabetes durante el embarazo deben someterse a una evaluación después de haber dado a luz y, con esta revisión, se puede decretar si se trataba de una diabetes gestacional o de una diabetes previa no diagnosticada.